¡ Viva la diferencia! (1ª parte)

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No puedo dejar de sentir tristeza, una profunda tristeza, cuando veo escenas de Rusia o de cualquier otro país en las que aparecen maltratando violentamente a los gays. ¿ Qué puede motivar a realizar semejantes actos a un ser humano?, ¿ qué puede estar pensando alguien para maltratar a otro igual que no comparte sus tendencias sexuales?.
Hace muchos años hablaba con un amigo guineano y me comentaba, en un tono casi orgulloso, que en Guinea no había gays. Yo inocente le decía:¿ En serio?. Pensé que era algo raro, algo que, misteriosamente, sucedía sólo en Guinea. Estoy seguro de que en otros países en donde la homosexualidad no está aceptada no hay, o no se dejan ver, claro, y si ademas, como en Zimbawe,¡ por lo visto te cortan la cabeza!., directamente no existen; se harán más que invisibles. Es algo muy normal en ciertos sectores de nuestra sociedad ultra católicos, en donde no pueden haber gays y de haberlos, nunca podrán dejarse ver. Aparecen familias de “atrezzo” y una profunda fustración por aparentar lo que en realidad no se es.

Es curioso, algo que contempla la naturaleza, algo que nos hace claramente diferentes, algo que forma parte de la condición humana desde siempre, se contemple como una agresión, un daño, una aberración, una enfermedad o una degeneración de la especie. ¡Fíjate qué curioso!. La naturaleza se ha equivocado en esto y en lo demás sí que es sabia, pero en esto, mira tú por donde, precisamente en esto, se “columpió”. Hay ejemplos de homosexualidad en los animales, pero por supuesto para estas mentes cerradas son errores.

La diferencia siempre va a estar mal vista en general, ya lo asumo, pero muchísimo más  en estos sectores tan conservadores. Y sin embargo lo más grande de la diferencia es que nos enriquece, nos deja avanzar y nos permite evolucionar. Podemos aprender de alguien que es diferente pero nunca de un clon. La homosexualidad no es más que un hombre o una mujer que se sienten atraídos por otro hombre o por otra mujer y que son felices compartiendo sus vida con él o con ella,… ¿y? , ¿ Dónde está el problema?. Me esfuerzo en entender la postura de los grupos que se oponen a ellos incluso persiguiéndolos y martirizándolos. Me esfuerzo en ver por qué se sienten agredidos, atacados por alguien que tiene otras tendencias sexuales. Me esfuerzo en entender por qué una persona que tenga otras inclinaciones es un peligro que hay que erradicar.¿ Por qué? ¿ Se contagia?.

Yo voy a entrenar a un gimnasio cerca de mi casa al que van muchos gays. Entreno con ellos, bromeamos juntos, se crea un ambiente divertido, distinto, evidentemente, pero nunca he sentido ningún peligro, nadie me falta al respeto. Es decir, si yo tengo claro lo que soy, ¿qué peligro hay en que los demás sean?. Otra cosa es que yo tenga inclinaciones homosexuales que no haya querido o podido  aceptar y que estén ocultas. De ser así, es posible que me molestara ver en otros lo que yo soy incapaz de reconocer en mí. Es más, antes me dejaría matar. Entonces ya lo entiendo, el problema es otro y los enfermos están en el otro lado.

Tristeza e indignación, en cualquier caso, es lo que me produjo ver a unos jóvenes dándole una paliza a un gay. Quizás todo se arreglaría dándole a esos jóvenes una educación basada en la libertad y el respeto o, qué se yo, simplemente unas charlas sobre lo que es ser gay y explicándoles que la sexualidad es muy amplia y que básicamente ser gay es amar a otra persona de tu mismo sexo y tener relaciones,  por supuesto. Mi padre siempre me decía: ” A un palmo de mi culo, leña!”. Yo siempre lo entendí como un respeto a lo que quieras hacer o no hacer y a lo que quieran hacer o no hacer los demás mientras no te obliguen a ser lo que no quieras ser. Resumiendo: ¡ Vive y deja vivir!.
¡Abajo la intolerancia!
¡ No a los clones!
¡Viva la diferencia!

( fin de la 1ª parte)

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¿ Tu tributas? Yo,Tributo(2ª parte)

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…Llevo más de cuarenta años tocando de todo y, si he de ser sincero, únicamente estuve tres años en un grupo que hacíamos música original, composiciones nuestras entre otras que no lo eran. Curiosamente, aunque al público le gustaba el repertorio, adoraba especialmente las versiones, tanto era así que se creían que eran nuestras. Entonces no había tanta difusión en radios o en la televisión de la música menos comercial. Nosotros idolatrábamos a grupos como Wheather Report,  Mahavishnu, Billy Cobham,  Herbie Hancock, entre otros, y aprendíamos de ellos simplemente escuchando una y otra vez su música. Algunos temas, como Birdland, nos parecían mas asequibles a nuestras posibilidades y nos atrevíamos a tocarlos en directo. Los seguidores nos llamaban los de Birdland. Personalmente disfrutaba y me dejaba llevar por mil sensaciones cuando interpretaba esas canciones. Estaban tan bien construidas que hasta nosotros alucinábamos de como sonaban, simplemente reproduciéndolas y aproximándonos a esa fuente de inspiración.

Siempre sucedió así y las versiones representaron una parte muy importante de mi aprendizaje como músico. Al principio, cuando apenas llevaba dos años tocando, en nuestra orquesta, sentíamos la necesidad de tocar la música que nos hacía vibrar, la que escuchábamos cada día una y otra vez. La música que escuchaban nuestros amigos, la música que rompía moldes, que se abría paso hacia el futuro. Por eso intentábamos hacer versiones de los Beatles, Deep Purple, Status Quo, Trex, etc. Las tocábamos como si fueran nuestras y de alguna manera así sucedía. La música que interpretábamos nos hacía felices y también a nuestros amigos que pasaban por el local a beber unas cervezas y escuchar el ensayo.

En algún momento, no recuerdo cuando, empezaron a surgir  las”matinées” en discotecas para estudiantes y por fin pudimos interpretar todas aquellas versiones delante de un público. ¡¡Me consideraba tan afortunado!!. Aquella música que me volvía loco, aquellas canciones tan bien compuestas, me inspiraban y me hacían crecer. Intuía lo que podía ser creer en tu música, aunque no la hubiéramos creado nosotros.
Han pasado los años y han pasado muchas cosas. He trabajado con gente que admiro y he tocado y grabado su música. Siempre subí al escenario o hice una sesión de grabación pensando que era capaz de meterme dentro de cada canción. Tampoco se me ocurrió imaginar que si la música era tuya tenías una puerta abierta o una ventaja a la hora de interpretarla.

Me gusta componer, es algo que nunca he sabido muy bien por qué, pero siempre he jugado a imaginar melodías y hacerlas realidad creando canciones. Nunca pensé en tocar mi música porque tampoco le daba mucho valor. De alguna manera mi personalidad no es muy entusiasta con lo que hago y siempre pienso que lo que hacen los demás es mejor que lo mío. Pero el destino ha obrado más allá de mis sueños y me ha regalado la oportunidad de realizar mi propio proyecto con esa música que tenía escondida en una especie de tímido en inseguro envoltorio, esperando salir algún día.

Sweet Wasabi es el proyecto de mi vida, el lugar donde me puedo expresar con esas canciones, pero no solamente con las propias. Me encanta hacer versiones, me gusta tener la sensación de tomar prestado una melodía, hacerla mía y compartirla. Tanto en el primer disco como en le segundo hay versiones. Las transformo, cambio el ritmo, los arreglos, pero la melodía está ahí y eso me da un montón de posibilidades creativas para expresarme. No hemos tenido muchas ocasiones de tocar en directo pero las pocas veces que lo hemos hecho no he sentido ninguna diferencia entre tocar un tema propio y una versión. Mi entrega es exactamente la misma. Incluso con el tiempo me apetece versionar mis propias canciones. No sé que es tocar música de primera o de segunda categoría. La música es música y creo que la única que vale la pena escuchar es aquella que experimentas como tuya y la entregas sentida con toda la emoción del momento.

Hay algo muy importante que los músicos realizamos tocando en directo y es que el público recupera el amor por la música y por las  buenas canciones. Hay miles de ellas, el repertorio de la música popular, del Jazz con los standars, de la música latina, del rock, del funk, del tango, del bolero, del flamenco…Está lleno de excelentes melodías que te están pidiendo a gritos que las interpretes, que les des vida y las compartas con la gente.
Todo vale, lo original y lo que no lo es, pero, si hay que exigir algo, yo pediría que lo que se toque  esté vivo, que sea auténtico por la entrega, y que la verdad y el saber hacer sean la únicas leyes encima del escenario.
En los tiempos que vivimos, y concretamente en la música, necesitamos recuperar el gusto por escuchar música en directo y cada uno puede aportar desde su sitio, sea una banda de pueblo, grupo, orquesta, Tributo, Trio de Jazz, cantautores, rock, original o no, su grano de arena.  No estamos para desperdiciar ninguna aportación, por pequeña que sea, desde cualquier lugar…Estamos para sumar!!
¿ Tu tributas? Yo, en este caso, de alguna forma, también Tributo.

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Tu tributas? Yo, Tributo (1ª Parte)

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De vez  en cuando me doy una vuelta por los post amigos en las redes y últimamente he notado un poco de tensión entre la comunidad de músicos con el tema de los grupos de versiones llamados “tributos”. Parece ser que algunos  ven en ellos unos músicos que intentan copiar a los verdaderos ofreciendo una música de 2ª categoría comparándola con la música original, es decir, original es toda la música, me refiero a la música que interpretan los propios compositores. Es  tan complicado componer una buena canción como ser un buen interprete, pero si ambas cosas deben de ir unidas para que la música tenga un nivel, me parece algo más que difícil. Por eso cuando vas a conciertos puedes encontrarte músicos que son buenos intérpretes pero pésimos compositores, músicos que no componen bien y no tocan bien, buenos interpretes y buenos compositores(los grandes) y gente que intenta copiar las buenas interpretaciones de los que han marcado historia con más o menos gracia o más o menos acierto, dependiendo de su capacidad y conocimiento del instrumento.
Aún así me gustaría matizar, en favor de los que no están de acuerdo con imitar tan descaradamente, que  hay una diferencia entre hacer una versión y tocar una canción sacada con puntos y comas del disco original. Sé lo que se consigue con un trabajo y con otro. Yo soy inquieto y me gusta renovarme, me gusta cambiar continuamente. Es mi personalidad como músico y lo reflejo en todo lo que hago. Pero,  a veces, como músicos, nos olvidamos del público y eso también es importante a la hora de defender un repertorio.
Hemos sufrido el machaque de las radio fórmulas, décadas de oír las mismas canciones, semana tras semana, año tras año.
A veces me veía en el coche escuchando la radio y me sentía un poco ” atrapado en el tiempo”. Son canciones que cuando salieron  nunca pensé que iban a dar tanto de si. Pero este fenómeno ha ocurrido y la gente las tiene en su cabeza y la gran mayoría de estas canciones ya no se podrán oír en vivo, bien porque los grupos ya no existen o porque algunos artistas ya murieron. Sin embargo su música esta ahí. Por eso pienso que nada  es absolutamente malo ni bueno, y en el caso de los Tributos, están consiguiendo que un público de otra generación escuche una buenas canciones en directo, de acuerdo, con más o menos gracia,  como ocurre en todos los ámbitos de esta profesión, pero las tocan en directo.

Si somos capaces de trasladarnos al mundo de la música clásica quizás podamos entender lo que ocurre cuando se reproducen los arreglos escritos de una obra. Leen su parte y siempre se repite, aportan desde la interpretación y el énfasis es provocado por el director y unos músicos que tienen un montón de recursos de expresión, dinámicas, etc. Hay Big Bands que defienden los arreglos que se han tocado durante décadas, aunque se escuchen los solos en determinadas partes. Quiero decir con esto, salvando las distancias, que la creatividad está siempre, en mayor o menor medida. Y sobretodo, cuando escuchas a Mozart, por ejemplo, simplemente te dejas llevar por su música y disfrutas de la oportunidad de oírla con instrumentos reales en vivo y , creedme, por mucho que se repita un mismo arreglo cada orquesta lo hace sonar diferente. Si quieres oír a Supertramp, o a Pink floyd, o a Deep Purple, o a Earth Wind and Fire, ¿ a dónde puedes ir para escuchar su música o ver en vivo a estos grupos de los 70s, 80s y que no suponga esperar a que se les ocurra girar y que incluyan España entre sus destinos?. Bueno, y si lo hacen ¿ Cuántos miembros de las formaciones originarias quedan activos o vivos?. Porque luego te encuentras una banda de señores mayores que ya no tiene el espíritu de la época y además la mayoría de sus miembros han sido sustituidos por músicos jóvenes contratados que intentan calcar el estilo de sus predecesores. No es fácil escuchar lo que fue ni siquiera en estas bandas legendarias .

Pero hablemos del público, del “respetable”. Toda la culpa de los errores y de los aciertos nos las echamos a nosotros mismos, y no es justo.
España tiene una historia y una educación musical que no debemos olvidar. Sí, me refiero al hecho de que, desde que yo tengo uso de razón, en este país ha habido un culto al “cover” y se ha consumido música que no era original. En los 60s existían infinidad de grupos “yeyes”, el equivalente al pop, que vivían de los covers.
Recuerdo, por ejemplo, a los Bravos que tenían grandes éxitos de temas versionados. Sin olvidar de aquellas gloriosas y veneradas versiones de los Beatles en español, horrorosas para mi gusto, y que nadie sabía que pertenecían a dicho grupo. En esa época era comprensible porque vivíamos en una dictadura y aquí no llegaba nada. El inglés era una lengua extraña, como de extraterrestres( casi como para algunos políticos de hoy). La gente de las orquestas hacían versiones de grupos como Chicago, Blood Sweat and tears, James Brown cantando en “pichinglish” y daba igual, nadie se enteraba. Vale, era otra época pero sentó las bases de lo que ahora serían los Tributos.

He trabajado muchos años en orquestas, algo de lo que me siento muy orgulloso. Todas incluían en su repertorio una parte dedicada a la música para amenizar una cena( standars, bossanova), otra parte dedicada a la música latina ,( Rumba,bolero, canción del verano y samba), otra al pasodoble y canción española y otra parte dedicada a la música de moda en el momento( cantada incluso en inglés). No nos engañemos, las mejores orquestas, las más consideradas eran las que más se acercaban al original, las que mejor copiaban. Por lo tanto, en estos tiempos hacer un buen “Tributo” es conseguir parecerse al original lo máximo posible y los que más trabajen serán los que más diviertan y más parecido suenen al referente; es decir lo mismo que las mejores orquestas de los, 70s, 80s y 90s. Así que no pasa nada por reconocer que en esencia siguen esa  tradición lúdica y a la vez hacen una buena labor como reproductores de esa música tocada en directo.
Pero por favor no es necesario creerse lo que no se es. Un compositor que defiende su música en directo tiene un componente de riesgo que ninguna orquesta o tributo se puede plantear, y si lo hacen es erróneo. Cada uno realiza su labor pero no quitemos mérito a nadie.

Y ahora, en el 2013, después de llevar una crisis en la industria musical de todo tipo, aunque, indiscutiblemente, es consecuencia de una falta de ideas y afán de vender, el cover, las reediciones, el echar mano de buenas canciones es un recurso tan viejo como el roncar. Y ahora, precisamente ahora, es cuando más programas vemos de “busca jóvenes talentos” en la TV y que, claramente, parece ser que conectan con una audiencia, es cierto, porque provocan una ilusión y una supuesta  salida profesional, cuando en realidad todo es ficticio,  ya que no hay un mercado para desarrollar esas presuntas “futuras carreras”. ¿Y qué cantan estas “tiernas” promesas?: Covers.

Así que pensemos por qué justamente el cover es el recurso más usado en todas partes, pensemos por qué no hay tantas buenas canciones originales en España,  aunque me atrevería a decir que fuera también, pensemos por qué la gente prefiere ir a ver a un Tributo antes que ver a un grupo “indie” que defiende su música…
¿ No será que  tener influencias  es fundamental para encontrar tu estilo?¿No será que para cambiar es necesario basarse en lo viejo, analizarlo, aprender unas reglas, mostrar tu punto de vista e innovar?,¿ No será necesario en algún momento de tu vida copiar para saber lo que quieres y no quieres ser?.¿ No será que cuando hacemos nuestra propia música no queremos mostrar todas la influencias que nos ayudaron a ser lo que somos hoy por miedo a perder autenticidad?¿ No será que para componer una canción que conecte con un público es necesario mostrar  todo lo que nos han dado otras canciones que nos hicieron soñar sin pudor pero con personalidad y, que de no ser así, nadie va a reconocerse en ellas?

( fin de la 1ª parte)

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Yo no estoy de gira,¿Y tu?

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Me preguntaban en medio de una conversación el otro día, Pedro, ¿tú a qué aspiras en estos tiempos que corren?. Estaba hablando con otro amigo músico y comentábamos acerca de como está el trabajo, de que la música va para abajo y el iva va para arriba, etc, etc. Era una especie de disco rallado, ¿qué estás haciendo?, ¿tienes gira a la vista?… Son preguntas que casi todas se responden con un monosílabo: No.
Pero bueno, qué nos pasa que la palabra más usada es NO y que nuestra manera de pensar se ha llenado de un montón de frases desesperanzadoras tipo: ¡No sé que vamos a hacer!, ¡No nos quedan muchas salidas!, ¡No puedo hacer nada excepto marcharme! Lo que sea pero con un NO delante. Y esa negatividad es la que no nos deja ver la realidad de otra forma, con otro matiz, desde otra perspectiva.

Seguíamos la charla y aparecían comentarios de amigos que no tienen trabajo, que no tienen futuro, que no tienen recursos para tirar para adelante ( todo No) y nos dábamos un deprimente recorrido por la sección ” Vidas Hundidas”. Luego, ya para animarnos un poco, empezamos a hablar de la gente que tiene trabajo.¡ Por fin algo bueno! :
-“¿Sabes quién está girando este año?,¿ Sabes quién está haciendo tal programa en la TV?…
¿Y yo, a qué aspiro?( pensaba) ¿ A tocar en un programa de TV? ¿A girar con el pelotazo de turno? ¿A cobrar sueldos más bajos que cuando empecé en el 91? ¿A tener que dar las gracias a alguien por darme la oportunidad de poder  trabajar? ¿A seguir la bola en un mercado que se muere y no sabe reciclarse?. ¿A qué puede aspirar una persona como yo que en su sueño no figura ganarse el pan como único fin?
Y mi amigo seguía hablándome de los afortunados que trabajaban este año y yo los veía como los premiados con la muñeca chochona en una feria ( qué Dios me perdone). Pero en la mirada de mi amigo todavía quedaba tristeza, no era suficiente. Algunos privilegiados tenían trabajo y quedaba la amargura de: ¿ y nosotros?,¿ Por qué no tenemos?.
.
Es cierto que la gente que tiene giras están super felices. Los veo en el Facebook como anuncian cada bolo, cada ciudad que pisan, cada comida en un restaurante de carretera. ¡Es una fiesta! Todas las fatigas que supone girar; viajes, sueño, cansancio… No tienen importancia porque se está trabajando. Luego, cualquier grabación, cualquier evento aparece en el Facebook como una noticia esperanzadora y piensas: ¡¡hay gente que sí trabaja!!. Y a continuación viene el pensamiento, ¡Uf! Pues yo no tengo nada… Y pasan los días, los meses y no suena el teléfono, tampoco estás en ningún grupo de versiones (ahora se llaman “tributos” ) y los clubs tienen otros músicos que remplazaron a las generaciones anteriores. No estás Perico, me digo a mi mismo, y yo me miro y me “re que te miro” y veo al mismo personaje de cuando llegué a Madrid. Entonces no estaba y ahora me estoy dando cuenta que estoy desapareciendo o ¿quizás no?.
– ¿A qué aspiras?- Me preguntó mi amigo.
– A ser feliz- Me salió del alma. Ni lo pensé- A ser feliz, de igual manera que cuando decidí ser músico. ¿Algún problema?
– Sí, que si no tienes trabajo te va a costar un poco ¿no?- Me dijo mi amigo.¡Tenía razón!
– Pero, respondí, el trabajo viene de fuera o también lo puedes provocar tú. Y en eso si que no me vas a decir que no tengo razón. Si alguien en un mercado decide prescindir de un producto es porque no es necesario o porque ha sido sustituido por otros, pero yo puedo seguir generando proyectos que creen expectativas y cambiar el sentido de lo que llamamos trabajo. Si yo quiero hacer algo concreto, pues lo creo, creo el medio y lo muevo.
Mi amigo me decía: -¡¡Eso es muy complicado, Pedro!!., Ahora es muy difícil hacer un proyecto y tirar de él. Necesitas ganar dinero, invertir…-¡Maldita sea, todo en negativo!. Lo malo es que cuando no tienes más que proyectos, sueños, ideas, cualquier comentario te tira para abajo y te manda al carajo.

Nos despedimos y me fui pensando en mi decisión de ser feliz. ¿Qué es ser feliz?. Para la gente sabia de verdad ser feliz, o lo que más se acerca a la idea de felicidad, es ser tú mismo, sin miedo, tal cual eres, y así te muestras y así te proyectas. No hacer nada en lo que no creas. No vivir como no necesitas vivir. Si eso incluye replantearte tu trabajo, cambiar de país, de profesión, de pareja.¡adelante!. Estamos llenos de miedos y cada vez tenemos más miedos. Miedo al que dirán, miedo a verte desahuciado, miedo a que la economía se parta en dos y te quedes sin nada, a estar enfermo, miedo, miedo y más miedo… Y mientras la vida sigue  tú no cambias por miedo.

Pero hay una cosa en la que creo y que por mi experiencia sé que no suele fallar: Nada que sientas como verdadero dentro de ti es imposible. Esa es la única lucha y el auténtico esfuerzo: sacarlo y darle forma, hacerlo real, hacerlo visible. Y al final comprobar que se puede, aunque no se parezca a lo que soñaste, aunque salga y luego sea pequeñito, insignificante, humilde, modesto pero que sientas que eso, lo que has conseguido, eres tú: ¡Qué felicidad!
Llevo sin trabajar 8 meses , me refiero a ganar dinero por tocar. Eso sí, he grabado para amigos música que yo llamo “libre”, he trabajado moviendo mi grupo, Sweet Wasabi, he creado dos proyectos baterísticos que voy a poner en marcha… Tengo a mi lado gente que me ayuda, tengo una familia. Actividad tengo, pero…¿Qué necesito para ser feliz?.

¿Dinero?, dinero necesitamos todos, pero también es cierto que no necesito tanto dinero para vivir como a mi me gusta, aunque si hay una cosa que necesito para poder cambiar, para realizar lo que se mueve en mis sueños, para conseguir dar forma a lo que siento como verdadero, para todo eso lo que más necesito es creer en mí, tener confianza en lo que proyecto y no cesar porque “el laburo” esté muy mal, o  el iva siga subiendo y el trabajo siga bajando. Hay un valor que se llama autoestima que debe ser estable, pero debe estar en su nivel óptimo, ni más ni menos. Si no, ¿para qué vivir? y ya que debes vivir, ¿por qué no aprender del arte de vivir?, sí ese en el que sólo te puede guiar tu instinto.
Por mi parte, haga lo que haga al menos intentaré no convertirme cada vez en más asno y no olvidarme de aprender de ese arte vivir y por qué no; vivir del arte.

Yo no estoy de gira,¿ Y tú?

Saludos

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¿UN GOLPE QUE LLENE MIL SEGUNDOS O MIL GOLPES POR SEGUNDO?

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Yo no quiero parecer pesado, ni el típico abuelete (ya que empiezo a tener una edad) que siempre recuerda lo que debe ser, lo que era en su época, lo que se ha perdido. No quiero ser el batería coñazo amargado porque nunca tuvo una técnica, porque nunca pudo desarrollarse, porque se siente fustrado de no haber podido ser él mismo con su instrumento.

No quiero que me entendáis mal, no quiero que alguien piense que  ser batería con onda es ser un tío que no ha estudiado técnica, que es un vago pero que tiene gracia… no es eso y ese no soy yo.

 

Dicho esto, quiero dar las gracias a tantos baterías que nos hicieron amar a este instrumento, que nos dijeron en cada interpretación qué es ser baterísta y qué es ser músico. Que nos enseñaron técnica y a saber usarla con musicalidad, con intención de ayudar al resto, de trabajar para el arreglo, para la canción. Músicos conocidos o desconocidos, pero músicos, siempre músicos.

 

Me gustó en mi libro jugar con esa frase,” Mil golpes en un segundo entrañan dificultad, un golpe que llene mil segundos entraña sabiduría”. No sé porque se me ocurrió escribir eso, recuerdo que me levanté muy temprano y escribí una frase para cada capítulo y esa la escribí para el capítulo que hablaba de la técnica.

Es sólo una frase más, pero transmite todo lo que siento por la música y por este instrumento.

 

No sirve para nada la técnica si no llena el silencio sin hablar. El silencio y valorarlo es la clave de todo. Lo normal es llenar el silencio de golpes, y digo lo normal porque la técnica y las horas de estudio quieren sentirse recompensadas y llenar, no el silencio sino el ego.

Aunque sinceramente, es inevitable pasar esa época ya que para valorar el silencio necesitas saber lo que dejas de tocar. Es como que para reafirmarte en lo que eres necesitas mirarte en el espejo y valorar lo que no quieres ser.

 

El camino de la técnica es tan necesario como peligroso. Puedes dar una imagen como batería virtuoso, mitad batería mitad atleta y sorprender, pero no ser tú. Ser uno mismo significa tocar tal como eres, sin complejos, espontáneo, natural, huyendo de los clichés, del qué dirán, de querer impresionar. Ser tú en la música es buscar el lenguaje que se identifica con tu forma de ser, sencillo o complejo, que puedas mostrarte tal como sientes y piensas que eres.

Ser tú, cuando tocas, es dejar el hueco a los demás, para que estén cómodos, para que tengan su sitio en el tiempo, en el espacio y eso sólo lo puedes dar desde un instrumento como la batería.

Mil golpes o uno?

Yo siempre me esfuerzo en dar uno, uno que sea rotundo, que deje espacio y que diga todo, absolutamente todo lo que tocas en el silencio que llena tu corazón.

Saludos!!

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¡QUE BUENO ES SER GRANDE Y QUE GRANDE ES SER BUENO!

verano

Este verano, igual que en el 2009, descansé de giras. Es un verano de no vacaciones, de no playa, o casi nada. Es la vida del autónomo, no trabajas, pues entonces, ya que no tienes paro, puedes disfrutar de unas vacaciones no pagadas.

 Lo cierto es que no había estado más activo en toda mi vida. El último proyecto de Sweet Wasabi tiene que salir al exterior pero tiene que salir como mandan las últimas tendencias de marketing, el famoso “community management”. En realidad, antes una compañía te ponía todo en marcha. El músico grababa, se metía en su música y se olvidaba del mundo, hasta de los royalties. Ahora debes aprender y hacer de todo y eso es lo que estoy haciendo con Laura, mi socia. Aparece gente que nos ayuda y seguimos adelante.

Desde que acabamos de mezclar el disco hemos estado ideando cosas que necesitábamos idear para posicionarnos en internet. Hemos hecho, vídeos, el making of, unas camisetas, muy chulas por cierto, con el título de una canción, la primera que saldrá. Poco a poco, en un verano caluroso  que no te deja dormir bien en esas noches madrileñas tan largas. Sin playa, sin brisa,  en el centro de Madrid. Asfalto con olor a pis, turistas, “chonis” de fin de semana y mucha gente en las puertas de las empresas fumando.(Me pregunto a veces si les pagan por trabajar o por fumar).

 Pero bueno, a lo que íbamos, verano, Madrid, noches de mal dormir con sueños que se entrelazan con la realidad y no sabes donde se encuentra lo real y lo ficticio.

Esta noche pasada me acostaba pensando sobre lo difícil que es creer en ti, sacar fuerzas para luchar en un proyecto que no tiene ningún respaldo, que nadie te da un duro por él y que cualquiera te diría” pero ¿a dónde vas con la que está cayendo?”. 

Pues sí,  Laura y yo, cada día, en medio de este tórrido verano madrileño soñamos y soñamos y cada vez aparecen nuevos personajes para sumar y sumar… Es difícil creer en ti mismo, pero si sumas parece que es más fácil, si sumas y compartes tu sueño parece que se vaya a realizar, parece que empiezas a sentir que se puede…

Y hablando de sueños, me desperté en medio de un sueño y seguía escuchando una voz clara que me decía:” Escribe esta frase anda, no es más que una frase llena de confianza, como si te miraras al espejo y la repitieras para ti, para subirte la moral:

¡Qué bueno es ser grande y qué grande es ser bueno!.

Ahí queda eso, pero, ¿ Grande?,¿En qué sentido?, ¿ser grande como ser humano?, ¿ ser un “puto crack” en lo que haces?, ¿ estar fuerte y cachas ?, ¿Y bueno…?,¿ bueno de qué?,  ¿de buena persona?,¿ de buen cocinillas? ¿de buen músico?…

 No importa, soy un hombre de palabra, prometí escribirlo y lo he hecho. Lo he repetido esta mañana y me siento más optimista. ¿Será la frase o será que estoy feliz de compartir unas vacaciones forzadas, sin playa, junto a mi gente?.

Por si acaso lo repetiré mañana.

Saludos!!

 
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