¿ Tu tributas? Yo,Tributo(2ª parte)

7520692-sello-de-goma-marcado-con-original-y-copia-duplicated

…Llevo más de cuarenta años tocando de todo y, si he de ser sincero, únicamente estuve tres años en un grupo que hacíamos música original, composiciones nuestras entre otras que no lo eran. Curiosamente, aunque al público le gustaba el repertorio, adoraba especialmente las versiones, tanto era así que se creían que eran nuestras. Entonces no había tanta difusión en radios o en la televisión de la música menos comercial. Nosotros idolatrábamos a grupos como Wheather Report,  Mahavishnu, Billy Cobham,  Herbie Hancock, entre otros, y aprendíamos de ellos simplemente escuchando una y otra vez su música. Algunos temas, como Birdland, nos parecían mas asequibles a nuestras posibilidades y nos atrevíamos a tocarlos en directo. Los seguidores nos llamaban los de Birdland. Personalmente disfrutaba y me dejaba llevar por mil sensaciones cuando interpretaba esas canciones. Estaban tan bien construidas que hasta nosotros alucinábamos de como sonaban, simplemente reproduciéndolas y aproximándonos a esa fuente de inspiración.

Siempre sucedió así y las versiones representaron una parte muy importante de mi aprendizaje como músico. Al principio, cuando apenas llevaba dos años tocando, en nuestra orquesta, sentíamos la necesidad de tocar la música que nos hacía vibrar, la que escuchábamos cada día una y otra vez. La música que escuchaban nuestros amigos, la música que rompía moldes, que se abría paso hacia el futuro. Por eso intentábamos hacer versiones de los Beatles, Deep Purple, Status Quo, Trex, etc. Las tocábamos como si fueran nuestras y de alguna manera así sucedía. La música que interpretábamos nos hacía felices y también a nuestros amigos que pasaban por el local a beber unas cervezas y escuchar el ensayo.

En algún momento, no recuerdo cuando, empezaron a surgir  las”matinées” en discotecas para estudiantes y por fin pudimos interpretar todas aquellas versiones delante de un público. ¡¡Me consideraba tan afortunado!!. Aquella música que me volvía loco, aquellas canciones tan bien compuestas, me inspiraban y me hacían crecer. Intuía lo que podía ser creer en tu música, aunque no la hubiéramos creado nosotros.
Han pasado los años y han pasado muchas cosas. He trabajado con gente que admiro y he tocado y grabado su música. Siempre subí al escenario o hice una sesión de grabación pensando que era capaz de meterme dentro de cada canción. Tampoco se me ocurrió imaginar que si la música era tuya tenías una puerta abierta o una ventaja a la hora de interpretarla.

Me gusta componer, es algo que nunca he sabido muy bien por qué, pero siempre he jugado a imaginar melodías y hacerlas realidad creando canciones. Nunca pensé en tocar mi música porque tampoco le daba mucho valor. De alguna manera mi personalidad no es muy entusiasta con lo que hago y siempre pienso que lo que hacen los demás es mejor que lo mío. Pero el destino ha obrado más allá de mis sueños y me ha regalado la oportunidad de realizar mi propio proyecto con esa música que tenía escondida en una especie de tímido en inseguro envoltorio, esperando salir algún día.

Sweet Wasabi es el proyecto de mi vida, el lugar donde me puedo expresar con esas canciones, pero no solamente con las propias. Me encanta hacer versiones, me gusta tener la sensación de tomar prestado una melodía, hacerla mía y compartirla. Tanto en el primer disco como en le segundo hay versiones. Las transformo, cambio el ritmo, los arreglos, pero la melodía está ahí y eso me da un montón de posibilidades creativas para expresarme. No hemos tenido muchas ocasiones de tocar en directo pero las pocas veces que lo hemos hecho no he sentido ninguna diferencia entre tocar un tema propio y una versión. Mi entrega es exactamente la misma. Incluso con el tiempo me apetece versionar mis propias canciones. No sé que es tocar música de primera o de segunda categoría. La música es música y creo que la única que vale la pena escuchar es aquella que experimentas como tuya y la entregas sentida con toda la emoción del momento.

Hay algo muy importante que los músicos realizamos tocando en directo y es que el público recupera el amor por la música y por las  buenas canciones. Hay miles de ellas, el repertorio de la música popular, del Jazz con los standars, de la música latina, del rock, del funk, del tango, del bolero, del flamenco…Está lleno de excelentes melodías que te están pidiendo a gritos que las interpretes, que les des vida y las compartas con la gente.
Todo vale, lo original y lo que no lo es, pero, si hay que exigir algo, yo pediría que lo que se toque  esté vivo, que sea auténtico por la entrega, y que la verdad y el saber hacer sean la únicas leyes encima del escenario.
En los tiempos que vivimos, y concretamente en la música, necesitamos recuperar el gusto por escuchar música en directo y cada uno puede aportar desde su sitio, sea una banda de pueblo, grupo, orquesta, Tributo, Trio de Jazz, cantautores, rock, original o no, su grano de arena.  No estamos para desperdiciar ninguna aportación, por pequeña que sea, desde cualquier lugar…Estamos para sumar!!
¿ Tu tributas? Yo, en este caso, de alguna forma, también Tributo.

Compartir: facebooktwittergoogle plus
pinterest


Sin respuesta

Escribe un comentario


Todavía no se han publicado comentarios.

Escribe un comentario