EL DOLOR ES PRIVADO

Antes de ayer estaba unos minutos en Twitter mientras tomaba fuerza para meterme en la cocina a hacer la cena, cuando saltó la noticia.
No se sabía si había víctimas mortales. Basándose en testimonios de pasajeros del mismo tren, se hablaba de entre seis y nueve fallecidos.
Conforme pasaban los minutos la noticia empezaba a extenderse por toda la red social, aparecían los primeros #Hashtags y por desgracia, el número de víctimas mortales iba aumentando.
Es el accidente más grave de tren ocurrido en España.
Uno se pregunta ante cosas así: ¿Cómo es posible que sucedan estos accidentes a día de hoy? A pesar de los avances tecnológicos, a pesar de las infraestructuras, a pesar…
Ayer era la noticia que ocupaba todas las portadas de los diarios, todas las conversaciones de los bares,todos los tweets de las celebridades, las declaraciones de los políticos…
Dolor, solidaridad, cooperación, apoyo… Son palabras que se quedan muy cortas pero, ¡qué puede uno decir ante una catástrofe de esta magnitud!
Son muchos los sentimientos que afloran, el primero el de empatizar con los familiares de las víctimas.
Todos cogemos trenes y en consecuencia, todos podríamos haber estado en el tren siniestrado.
Ayer Twitter era un homenaje al terrible suceso, durante todo el día los Hashtags referentes a ello fueron TT
Me llamó la atención leer algunos tweets en los que se hacía una dura crítica al tipo de información que se estaba dando.
No quise ver ningún vídeo y de hecho a penas he visto dos fotos. He leído tanto prensa española como extranjera hablando sobre ello. Algunos artículos de opinión, algunos sobre si el sistema de frenado era el de los años setenta en ese tramo de la vía, otros en los que se intentaba reproducir el ambiente que se vive en las salas donde esperan los familiares…
Con todo esto quiero decir que me ha afectado mucho la noticia y me ha interesado informarme sobre lo sucedido, pero no he necesitado para ello ver imágenes ni del dolor de los afectados, ni del siniestro en sí.
Es lógico que una noticia así sea de un alto interés y ocupe, al menos al día siguiente del suceso, la mayor parte del contenido de todos los medios de comunicación.
Lo que no es lógico pero sí muy reprochable, es hacer un espectáculo morboso y nada respetuoso para los familiares de las víctimas, de todo ello disfrazándolo de información.
La información real, la que nos importa , es la causa del accidente.
Y no quiero culpabilizar sólo a los medios que difunden este tipo de contenidos sino también al espectador que los consume.

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